Joven audaz, alumno aplicado de filosofía, que a sus 16 años demostró una admirable iniciativa… empezar por destronar a papá.
Gran talento para liderar equipos, especialmente cuando las negociaciones incluían espadas.
Quedarse en casa le aburría, así que salió a hacer turismo y acabó siendo dueño de medio mundo.
Tan valiente que se atrevió a quitarle un rayo de sol a Diógenes, y por ello admirarlo. Con gran talento para liderar equipos, sobre todo si negociaban con espadas.
Quedarse en casa le aburría, así que salió a hacer turismo y acabó siendo dueño de medio mundo.
Murió joven, en circunstancias inciertas, pero su nombre no.
Genio, mito y leyenda: admirado por su talento, cuestionado por sus métodos.
Años después, cuando por fin logramos descifrar su obra, entendimos el motivo de su modo de vida: no era un legado, sino una advertencia.